
Los Brawn GP lograron un nuevo doblete seguidos por los Red-Bull.
Alonso hizo una excepcional carrera acabando en quinto lugar, sólo por detrás de los dos monoplazas más fiables de la parrilla, Brawn GP y Red-Bull, liderados por el omnipresente en el podio, Jenson Button.
Ángel Moreno
Llegó Europa y ni rastro de las excelentes mejoras que iban a experimentar los monoplazas cuando llegaran las carreras en el viejo continente. Ni Mc-Laren ni Ferrari dan señales de vida en un campeonato que empieza a ser un monólogo de Brawn GP; sólo Red-Bull sigue el rebufo de la antigua Honda Racing.
Button tiene el título a tiro, y muy mal deberían darse las cosas para que, a falta de muchas carreras, el inglés esté ya celebrando el título virtualmente. Además, por si fuera poco, Ferrari y Mc-Laren, dos de los pesos pesados de este circo, amenazan con irse tras la mala reputación que están teniendo en este desastroso inicio de temporada. Poco o nada queda de Hamilton, ese piloto revelación que estaba llamado a superar a Alonso y a igualar al mismísimo Michael Schumacher; en este deporte, o tienes un coche competitivo o está muy difícil entrar en los puntos. Sólo hay que recordar que con la desaparición de Honda Racing, Jenson Button, el actual líder del mundial, se quedaba en el paro y sin equipo; sólo un precontrato con Brawn le hizo volver a correr.
Centrándonos en la carrera, Fernando Alonso partía desde la cuarta fila de la parrilla y optaba con pocas posibilidades de luchar por puntos. Después de una salida espectacular, el asturiano adelantó a Glock y Trulli, el cual fue arrollado en la siguiente vuelta por el Force India de Sutil. Para colmo, los dos Toro Rosso de Buemi y Burdais colisionaran entre sí para evitar un accidente mayor. Alonso empezaba con mucha suerte, al evitar el accidente y quitarse de en medio a Trulli, un hueso duro de roer.
Tras la salida del coche de seguridad, el duelo más bonito fue el protagonizado por Alonso y Webber, de Red-Bull. El piloto español adelantó de forma magistral al australiano, aunque éste aprovechó la superioridad de su monoplaza y le devolvió la pasada con una velocidad de vértigo.
Por otra parte, en cabeza de carrera se había situado Barrichello, seguido muy de cerca por Button, su compañero de equipo en Brawn y con el Red-Bull de Vettel intentando seguir la estela. Mientras, Massa se había colado en cuarta posición y circulaba poco acosado por Webber, quinto clasificado. Error o casualidad, Barrichello optó por tres paradas mientras que Button lo hizo por dos, así que el inglés adelantó a su compañero de equipo gracias a las paradas y dejaba encarrilada la carrera.
Con todo servido, la carrera tenía tintes monótonos, nueva victoria de Brawn GP y buena actuación de Massa quedando en cuarta posición. Pero Ferrari no tiene la suerte de cara este año. A falta de unas vueltas para el final, Massa recibe la orden de aminorar la marcha para ahorrar combustible ya que, tras un error en los cálculos, parece que a buen ritmo no podrá acabar la carrera. Nuevo espectáculo servido, las radios de Webber y Alonso informan a sus pilotos de que ataquen para adelantarlo y así fue, el australiano le pasó como una bala al igual que Alonso, con un impotente Massa que veía perder posiciones sin poder hacer nada.
Finalmente, nuevo repertorio de Brawn GP, nueva confirmación de Red-Bull, nueva desilusión de Ferrari, con Massa sexto y Raikkonen desaparecido, nuevo fracaso de Mc-Laren con Hamilton fuera de puntos, y nueva sorpresa para Alonso, que finalmente tiene algo de fortuna y acaba con un más que meritorio quinto puesto. Sólo esperamos que la fortuna le acompañe de cara a los siguientes premios.
Alonso hizo una excepcional carrera acabando en quinto lugar, sólo por detrás de los dos monoplazas más fiables de la parrilla, Brawn GP y Red-Bull, liderados por el omnipresente en el podio, Jenson Button.
Ángel Moreno
Llegó Europa y ni rastro de las excelentes mejoras que iban a experimentar los monoplazas cuando llegaran las carreras en el viejo continente. Ni Mc-Laren ni Ferrari dan señales de vida en un campeonato que empieza a ser un monólogo de Brawn GP; sólo Red-Bull sigue el rebufo de la antigua Honda Racing.
Button tiene el título a tiro, y muy mal deberían darse las cosas para que, a falta de muchas carreras, el inglés esté ya celebrando el título virtualmente. Además, por si fuera poco, Ferrari y Mc-Laren, dos de los pesos pesados de este circo, amenazan con irse tras la mala reputación que están teniendo en este desastroso inicio de temporada. Poco o nada queda de Hamilton, ese piloto revelación que estaba llamado a superar a Alonso y a igualar al mismísimo Michael Schumacher; en este deporte, o tienes un coche competitivo o está muy difícil entrar en los puntos. Sólo hay que recordar que con la desaparición de Honda Racing, Jenson Button, el actual líder del mundial, se quedaba en el paro y sin equipo; sólo un precontrato con Brawn le hizo volver a correr.
Centrándonos en la carrera, Fernando Alonso partía desde la cuarta fila de la parrilla y optaba con pocas posibilidades de luchar por puntos. Después de una salida espectacular, el asturiano adelantó a Glock y Trulli, el cual fue arrollado en la siguiente vuelta por el Force India de Sutil. Para colmo, los dos Toro Rosso de Buemi y Burdais colisionaran entre sí para evitar un accidente mayor. Alonso empezaba con mucha suerte, al evitar el accidente y quitarse de en medio a Trulli, un hueso duro de roer.
Tras la salida del coche de seguridad, el duelo más bonito fue el protagonizado por Alonso y Webber, de Red-Bull. El piloto español adelantó de forma magistral al australiano, aunque éste aprovechó la superioridad de su monoplaza y le devolvió la pasada con una velocidad de vértigo.
Por otra parte, en cabeza de carrera se había situado Barrichello, seguido muy de cerca por Button, su compañero de equipo en Brawn y con el Red-Bull de Vettel intentando seguir la estela. Mientras, Massa se había colado en cuarta posición y circulaba poco acosado por Webber, quinto clasificado. Error o casualidad, Barrichello optó por tres paradas mientras que Button lo hizo por dos, así que el inglés adelantó a su compañero de equipo gracias a las paradas y dejaba encarrilada la carrera.
Con todo servido, la carrera tenía tintes monótonos, nueva victoria de Brawn GP y buena actuación de Massa quedando en cuarta posición. Pero Ferrari no tiene la suerte de cara este año. A falta de unas vueltas para el final, Massa recibe la orden de aminorar la marcha para ahorrar combustible ya que, tras un error en los cálculos, parece que a buen ritmo no podrá acabar la carrera. Nuevo espectáculo servido, las radios de Webber y Alonso informan a sus pilotos de que ataquen para adelantarlo y así fue, el australiano le pasó como una bala al igual que Alonso, con un impotente Massa que veía perder posiciones sin poder hacer nada.
Finalmente, nuevo repertorio de Brawn GP, nueva confirmación de Red-Bull, nueva desilusión de Ferrari, con Massa sexto y Raikkonen desaparecido, nuevo fracaso de Mc-Laren con Hamilton fuera de puntos, y nueva sorpresa para Alonso, que finalmente tiene algo de fortuna y acaba con un más que meritorio quinto puesto. Sólo esperamos que la fortuna le acompañe de cara a los siguientes premios.
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