LANCE ARMSTRONG
Su carrera más difícil y su victoria más increíble.
(He dividido la vida de Armstorng, desde su nacimiento hasta que vence al cancer, en tres partes con el objetivo de dar a conocer algo más que la vida de un gran deportista. Es la parte menos conocida de la vida del ciclista que más Tours ha ganado. También es una lección de esfuerzo y superación ante una enfermedad que mata a millones de personas en todo el mundo)
Parte 1
Lance Armstrong nació el 19 de septiembre de 1971. Lance nunca tuvo un auténtico padre. Jamás ha tenido una conversación con su madre acerca de este tema. El matrimonio de sus padres duró hasta que Lance cumplió dos años. Nunca más se preocupó por él. La ahora estrella del ciclismo mundial no tienen ningún interés en conocerlo. Cuando Lance nació, su madre tenía diecisiete años, mucha gente les dijeron que no llegarían lejos. Ella trabajaba en un Kentucky Fried Chicken atendiendo los pedidos, cobraba 400 dólares al mes; sólo el alquiler del piso eran 200 dólares. Linda, la madre de Lance, se casó con Terry Armstrong, cuando su hijo tenía tres años. Terry adoptó legalmente al hijo de su mujer y éste pasó a llamarse Lance Armstrong. La relación entre los dos varones fue nefasta, si algo de lo que hacía Lance no gustaba a Terry, éste reprimía al joven a base de castigos.
Lance vivió su niñez en Plano, Texas. Practicaba fútbol americano y natación, pero no era bueno en ninguno de los dos deportes. Con trece años se apuntó a una competición de triatlón para jóvenes. Y Ganó. Participó en más triatlones, y el resultado casi siempre era la victoria. Gracias a los resultados, empezó a coger afición a este tipo de modalidad deportiva. Por otra parte, el matrimonio de su madre se desintegró. A Lance nunca le gustó Terry, el hombre que le ha dado el apellido por el cual el mundo entero lo conoce.
Con quince años comenzó a competir en triatlones, ganando a deportistas más experimentados. Así llegarían sus primeros ingresos. También aprovechó para competir en carreras ciclistas, donde empezó a hacerse un nombre. Ganaba 20.000 dólares al año. Al salir de clase, corría diez kilómetros a pie y se pasaba la tarde pedaleando.
Entrenaba sin control. Estaba loco. Iba como un suicida en la bici, prueba de ellos es que pasaba los semáforos en rojo. Una vez fue atropellado por un coche, una ambulancia lo llevó al hospital donde fue atendido y a los cuatro días ya estaba en casa. Se inscribió en un triatlón, pero no estaba recuperado ni en condiciones para competir. No lo dudó. Fue al baño y con un corta uñas se quitó los puntos de los pies e hizo un agujero en la zapatilla para que no le rozará la herida. Los puntos de la cabeza los dejó porque tenía que llevar un gorro en la prueba de natación. Lo que hizo en la competición fue asombroso. ¡Finalizó tercero! A los médicos les pareció increíble. Nada parecía detenerlo.
Su primera gran carrera de ámbito internacional la corrió en Moscú, era el Campeonato Mundial Juvenil. No sabía correr, en realidad no tenía ni idea de lo que hacía. Corrió fatal, como él siempre hizo de joven. Estuvo algunas vueltas en cabeza, atacando salvajemente, hasta que se impuso la lógica y se quedó clavado. Aun así dejo buenas sensaciones.
Su vida familiar era el amor hacia a su madre, ella se volvió a casar cuando Lance tenía diecisiete años. Esta vez hubo una buena relación entre ambos varones. A veces, la gente le decía al ciclista por la calle: “Oye, me he encontrado con tu padre”. ¿A quién se referían exactamente? Linda y Lance son los Mooneyham. Si usted, estimado lector, algún día tiene la posibilidad de saludar a la estrella del Astaná, hágalo por el nombre de Lance Mooneyham, seguramente el ciclista se sorprenda y usted logre de él algo más de lo esperado inicialmente. El apellido Armstrong lo considera como algo heredado, como algo que no es suyo.
Lance continúo estudiando y compitiendo. El último año de instituto ganaba 500 dólares corriendo para Jim Hoyt, pero inesperadamente surgió un gran proyecto encabezado por Chris Carmichael para juntar a las jóvenes promesas del ciclismo estadounidense. Para este equipo escogieron a Armstrong, junto a él otros geniales ciclistas que luego llegarían a profesionales, Bobby Julich y George Hincapie.
La primera carrera internacional de esta formación fue en Japón, fue el Campeonato del Mundo Aficionado de 1990. Lance tenía dieciocho años. Chris le recomendó que se reservase en la carrera para la parte final, que rodase en la parte trasera del pelotón. Ni caso. En la segunda vuelta no aguantó más y atacó. Típico de su incontrolable carácter. A mitad de carrera estaba muerto. Aún así logró terminar undécimo. La mejor posición de un estadounidense en la historia de los mundiales.
El joven tejano debía aprender a correr y vivir fuera de casa 200 días al año, la mayoría de ellos en Europa. En la temporada de 1991 participó en la carrera italiana, Settimana Bergamasco. Luchó contra su ex equipo, el Subaru-Montgomery, el director y algunos corredores de este equipo, que le exigían que se dejase ganar. La respuesta fue la esperada: agachó la cabeza y pedaleo como si estuviese poseído. Lance arrasó en dicha prueba.
Paso a profesionales. En 1992 corrió en los Juegos Olímpicos celebrados
en Barcelona. Terminó decimocuarto. Después de esto, Jim Ochowiz, director del Motorola, lo fichó. Había dado el salto a un equipo profesional. Su primera carrera, en lo más alto del ciclismo mundial, fue la Clásica de San Sebastián. Finalizó último a más de media hora, algunos se rieron de él, ¡mira ese pobre ha quedado el último! Lance sentado en una butaca en el Aeropuerto de Barajas meditaba dejar el deporte. El ciclismo profesional era más duro de los que se había imaginado. Estaba decidido a abandonar. Carmichael le convenció. Su segunda carrera fue el Gran Premio de Zúrich, donde atacó durante toda la carrera y consiguió terminar segundo. Su mentalidad cambio. Volvía a querer ser ciclista. Era un fanfarrón. No comprendía las normas no escritas del deporte europeo que chocaba irremediablemente contra la primacía del espectáculo en el deporte americano. Ganó el Tropheé Laigueglia desafiando a los italianos, principalmente a Moreno Argentín. Éste se negó a subir al podio junto a Armstrong, después de unos piques en carrera. No resultaba fácil correr siete meses en Europa para el equipo Motorola, donde se estaban puliendo grandes ciclistas norteamericanos.
Primera participación en el Tour. Lance corrió su primer Tour con veintiún años, y ganó una etapa, era el corredor más joven el lograrlo. Pero en la duodécima etapa abandonó temblando, los Alpes le habían derrotado.
Ese mismo año en 1993, se disputaron los Mundiales en Oslo. Miguel Induráin habí
a ganado su tercer Tour y era el máximo favorito. Linda, la madre de lance, viajo para verlo. Ese día diluviaba y Armstrong cambió de estrategia, se mentalizó para guardar fuerzas. En la penúltima vuelta lo vio claro y atacó, pero no logró despegarse del pelotón. Volvió a atacar con más fuerza. Esta vez ganó una ventaja algo mayor. La carretera estaba muy peligrosa, pero era el momento soñado, trazaba las curvas como un suicida. La ventaja era cada vez mayor; pero pensaba que había atacado demasiado pronto. No sabía lo que le quedaba. Miró al cuentakilómetros. No se lo creía. Iba a ganar. Casi un milagro. El campeón más joven de la historia. El mundo entero estaba asombrado. Nada más cruzar la línea de meta fue a abrazar a la persona que tanto luchó por sacarlo hacia adelante, su madre. Lance era una joya que había que pulir. Empezó a visitar laboratorios y centros de entrenamiento con el objetivo de aumentar su eficiencia en la bici.
En 1994 quedó segundo en la Lieja-Bastogne-Lieja, segundo en la Clásica de San Sebastián y también segundo en el Tour du Pont. Se le exigió prepararse para el Tour. Ser un ciclista de grandes vueltas, no sólo destinado a ganar etapas o clásicas.
1995 era el año en que debía terminar su primer Tour de Francia. Ese año fue el de la
muerte de Fabio Casartelli, campeón olímpico en Barcelona, que se cayó en un descenso en el Tour, se golpeó la cabeza contra un bordillo, y se fracturó el cráneo y el cuello. Fabio había muerto en la carrera más importante del mundo. Era compañero de Lance en el Motorola. La esposa de Casartelli pidió al equipo que continuase en la carrera. La siguiente etapa fue neutralizada y los ciclistas del Motorola entraron los primeros a meta. Pasado esto, se volvió a la carrera con una nueva etapa. Los compañeros de Fabio querían rendirle un homenaje ganando una etapa. Cómo no, Armstrong no esperó a un terreno propicio, no lo pensó y atacó a falta de cuarenta kilómetros para la meta. Llegó a tener un minuto de ventaja. Nadie reaccionó. En la meta, Lance pudo dedicárselo a su amigo Fabio, a la mujer de éste, al hijo de ambos e incluso a Italia que estaba de duelo.Armstrong finalizó por primera vez un Tour en 1995, el quinto consecutivo que ganaba Induráin, había cumplido su objetivo.
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