viernes, 17 de abril de 2009

LANCE ARMSTRONG

Su carrera más difícil y su victoria más increíble

Tercera y última parte


Álvaro Fernández


Lance acabó el tratamiento con quimioterapia el 13 de diciembre de 1996, un mes después ya había creado su fundación contra el cáncer y concretado la celebración de la Carrera de las Rosas. Se disputó en marzo y fue un éxito, acudió gente de todo el mundo, destacando los dos mejores ciclistas, hasta el momento, de la historia: Miguel Induráin y Eddy Merckx.

1997. Por su cabeza rondaba la idea de volver a competir. Al final decidió volver, se podía reincorporar al Cofidis. Después de salir del hospital, acudió a una conferencia de prensa del equipo francés. Los directivos del equipo se sorprendieron al verlo, ya no era aquel moribundo que languidecía en una camilla en el hospital. Fue un mal trago para ellos, no contaban con el tejano. Lance les dijo que volvía, el equipo aceptó. Armstrong empezó a entrenar, pero no se sentía bien, cada pedalada era un calvario. El doctor Youngman le recomendó un año sabático. El ciclista lo entendió y admitió que posiblemente nunca volvería a competir al máximo nivel. Era demasiado duro para el cuerpo. Si hay un deporte exigente, ese es el ciclismo.

En cuanto a su vida personal, había roto con Lisa, la novia con quien pasó sus momentos más duros. Más tarde conoció a Kik y se enamoraron. A Lance le sorprendió que se pudiesen enamorar de él, cuando estaba calvo, sin cejas y lleno de cicatrices. Vivieron el año de 1997 alejados del mundo del ciclismo. Estuvieron viajando, pasaron unos días en San Sebastián y acudieron a Pamplona, en pleno San Fermín, pasaron toda la noche de fiesta y vieron el encierro por la mañana.

Al final del verano, Armstrong había recuperado su aspecto anterior a padecer la enfermedad; pero sufría grandes dolores en el pecho, y sudaba en exceso. El año iba pasando, y Lance no sabía qué decisión tomar, sin el ciclismo se sentía vacio; pero tenía miedo a recaer en la enfermedad. Chris Carmichael hacia todo lo posible para que volviese a competir. Armstrong decidió probar suerte, volvía al ciclismo. Antes de la enfermedad pesaba 65 kilos, ¡ahora sólo 59! Tenía un nuevo cuerpo. Era diferente. Bill, Hombre de confianza de Armstrong, se reunió con el Cofidis, a petición del equipo galo. Estos hicieron saber que no ejercían el derecho de renovación del contrato. Bill les rogó para que dejasen competir a Lance, sólo tenían que pagar una pequeña cantidad. El equipo cedió y ofreció 180 000 dólares, más incentivos; pero pesaba mucho el plantón en el hospital. Bill tenía un plan, convocó a los periodistas, y dijo que Lance iba en serio, y que estaba disponible; nadie llamó. Siguieron buscando equipo. El tiempo se acababa. Ya pesaba más la idea de desistir y volverse a casa. Había una posibilidad, un equipo norteamericano de nueva creación, el U.S. Postal. Lance tenía que tomar una decisión. Descartó al Cofidis, porque pesó demasiado el resentimiento, el único equipo al que podía ir era el U.S. Postal; pero, por otra parte, estaba su seguro del cual cobraba 20 000 dólares mensuales durante cinco años. La aseguradora Lloyds informó que cancelaría el seguro si volvía a competir. ¿Valía la pena arriesgar un millón y medio de dólares libres de impuestos por volver a competir, tras haber estado a punto de morir?

Nueva vida. Lance Armstrong firmó con U.S. Postal. En Enero se mudó a Europa. Siguió un estricto plan de entrenamiento. Quería casarse en Mayo. Tras un largo invierno, llegó la primera carrera después de dieciocho meses: la Ruta del Sol. Terminó decimocuarto, y la prensa montó un enorme alboroto. Dos semanas después participó en la París-Niza, no pudo acabar la carrera, todos pensaron que estaba acabado. Lance también lo pensó. Se volvió para casa. Quería dejarlo para siempre. Y así fue. Lo dejó todo, Kik, su novia, que ya tenía una nueva vida en Europa, lo acompañó en su regreso a Austin. Bill no daba crédito, hacia todo lo posible para que su amigo volviese a competir. “Serás el tío que tuvo cáncer y no volvió a competir, así pasarás a la historia”, le espeto Bill a Lance con el objetivo de que cambiase de opinión. Le dijo que corriese el Campeonato de Estados Unidos. Todo era una estrategia para que no colgase la bici definitivamente. Lance accedió a participar. Sus amigos conspiraban contra él, para que no dejase el ciclismo. Volvió a entrenar duro, a dedicarse exclusivamente al deporte. Se casó en mayo. Terminó cuarto en los campeonatos de su país. Decidió volver a Europa. Participó en el Tour de Luxemburgo, y ganó. En el Tour de Holanda fue cuarto. En julio, en pleno Tour, hizo de comentarista para una televisión, y contempló desde el arcén la carrera más traumática de la historia. Aquella de los registros de la policía, la de los ciclistas sentados sobre el asfalto. El Tour de Pantani. Su única grande ese año fue la Vuelta, donde sorprendentemente acabó cuarto, a poco más de dos minutos del ganador, Abraham Olano. La sorpresa fue mundial, no había subido al podio por sólo seis segundos. Se podía considerar a Lance un corredor de grandes vueltas. Su director, Johan Bruyneel, le propuso para la siguiente temporada, la posibilidad de correr el Tour.

Lance quería ganar el Tour. También quería tener un hijo, pero era estéril. Kik necesitaría una fecundación in vitro con el esperma que Armstrong había donado antes de la operación. Tras diversas pruebas, kik logró quedarse embarazada.

El año del milagro. Hizo la pretemporada de 1999 como nunca antes. Estrictos planes de entrenamiento, con una dieta cuidada al extremo, llegó a pesar en una báscula los gramos de alimentos que ingería. Pruebas en el túnel del viento y en maquinas que medían su potencia. Llegó el inicio de la temporada y se mudó a Europa. La primera carrera, la Vuelta a Valencia, fue un fracaso, se cayó y estuvo a punto de romperse el hombro. Se tomó dos semanas de descanso. El objetivo era el Tour. Se entrenó en los Pirineos y en los Alpes, para sorpresa de todos, excepto para Bruyneel que era quien dirigía los entrenamientos. Era una apuesta arriesgada. Toda la temporada era el Tour. Todo eran cálculos relacionando el peso del ciclista con la potencia que desarrollaba en cada entrenamiento. En un hotel se encontró con Induráin quien le preguntó, qué estaba haciendo, Lance le respondió que estaba prepararando el Tour, el campeón navarro se sorprendió mucho.

A finales de abril volvió a competir. Corrió la Amstel Gold Race, quedó segundo en un apretado sprint con Boogerd. Siguió entrenando más que nadie, especialmente en montaña. Participó en alguna carrera más. Y por fin julio, empezaba el Tour.

Armstrong estaba obsesionado con el más mínimo detalle. Antes de empezar la carrera, alguien pregunto a Induráin por su favorito para ganar la ronda gala, éste, para sorpresa general, respondió: Armstrong. El Tour comenzó con un prólogo, el mejor tiempo lo tenía Zulle con 8:07, segundo era Olano con 8:11. Era el turno del norteamericano, quien rodó sin referencias, en un prólogo tan corto sólo vale pedalear. Cruzo la línea de meta y el tiempo era 8:02. No podía ser. Por primera vez en su vida se iba a vestir con el mallot amarillo. En el Cofidis sólo había miradas de incredulidad.

Llegaron las etapas llanas, en las que conviene estar en cabeza del pelotón. Zulle, en honor a su desgracia, se cayó y perdió 6 minutos, lo mismo pasó con Boogerd. Durante las diez primeras etapas no sucedió nada significativo, Armstrong entre los primeros y algunos rivales descartados a la victoria final por culpa de las caídas.

Con la primera contrarreloj llegaba el primer test donde los favoritos se medirían cara a cara. Zulle iba marcando los mejores tiempos. Olano se había caído. Salió Armstrong demasiado fuerte, volaba. En el tercer control sacó a Zulle un minuto y cuarenta segundos. Delante de él estaba Olano, nunca nadie había doblado al guipuzcoano, Lance lo pasó como un misil, no le pudo seguir la estela. La cadencia era de cien pedaladas por minuto. Un niño estuvo a punto de derribarlo. Se estaba cargando el Tour. Dobló a Steels. Pero el ácido láctico cada vez era mayor en sus piernas. Había hecho demasiado esfuerzo. Lo estaba pagando. Tenía el viento en contra. Se le estaba haciendo demasiada larga la crono. Cruzó la línea de meta con una ventaja de cincuenta y ocho segundos sobre Zulle. No podía ni andar.

Sestriere acogió la primera etapa alpina. Faltaban ocho kilómetros para llegar a meta, por delante iba un grupo con treinta y dos segundos de ventaja, entre ellos Zulle. Llegó el momento de atacar, Lance se despegó de su grupo, cogió a Escartín a quien también dejo atrás, la siguiente víctima fue Gotti, a quien también descolgó. Subía como nunca, con un nuevo estilo, casi siempre de pie y pedaleando casi de puntillas. Cruzó la línea de meta con las manos en la cara, no se lo creía. Era líder con seis minutos de ventaja sobre el segundo, Olano.

La siguiente etapa era la de Alpe d´Huez. Ganó Guerini, fuese día que se chocó con un espectador cuando el aficionado intentaba sacarle una foto. Comenzaron las sospechas de dopaje, pero los resultados en los controles eran negativos. El U.S. Postal estaba ayudando bien a su líder en la carrera.

Llegaron a los Pirineos. La primera etapa allí terminaba en Piau-Engaly. Escartín atacó de muy lejos, recordando a los escaladores del pasado, el U.S. Postal no podía cogerlo. Tenía más de dos minutos de ventaja. La imagen del español era agónica, pocas veces se había visto esa cara de sufrimiento en un ciclista. En la penúltima subida, Armstrong se fue en solitario a por él. En la última subida al tejano le fallaron las fuerzas. Escartín ganó a la heroica una etapa histórica y se colocaba segundo de la general, a 6:19. En los pirineos pasaron las etapas y nadie pudo reducir su distancia en la general. Él se limitó a controlar a los rivales.

En la última contrarreloj, celebrada en Futuroscope, Lance quería ganar pero sin arriesgar. Lo hizo, con nueve segundos de ventaja sobre Zulle. Ya sólo quedaba la última etapa, llegar a París.

Armstrong cruzó la meta de París, era el ganador más sorprendente de la historia. Su sueño se había hecho realidad, era tangible. Estaba abrumado, alucinado. El mundo estaba sorprendido, especialmente el director del equipo Cofidis. En EE.UU. se desató la locura, Lance tuvo que dar una conferencia de prensa en Nueva York, en Niketown, a la que acudieron el alcalde y Donald Trump, salió en el show de David Letterman, tocó la campana en Wall Street…

Su otro gran triunfo fue ver nacer a su hijo, Luke David Armstrong. Después de todo esto, Armstrong siguió corriendo. Se convirtió en el mejor ciclista del siglo XXI, y dejo un record, tal vez, inalcanzable: ganar siete veces de manera consecutiva el Tour de Francia. Su legado sigue vivo encarnado en su fundación que lucha contra el cáncer. Para siempre queda su afán de superación y el haber mostrado al mundo que se puede derrotar al cáncer y seguir con una vida normal.

jueves, 16 de abril de 2009

LANCE ARMSTRONG


Su carrera más difícil y su victoria más increíble

2ª Parte.

Octubre de 1996. Lance Armstrong tenía veinticinco años, corría en el equipo Cofidis y le auguraban un gran futuro en el ciclismo; pero, desde haciá tiempo, algo no funcionaba bien en su cuerpo, y decidió acudir al médico. Padecía cáncer testicular. Le dieron menos del cuarenta por ciento de posibilidades de sobrevivir, algunos médicos concedieron esa probabilidad para que el ciclista no perdiera la esperanza.

Cuando se le hinchó un testículo, Lance a penas le dio importancia. Pensaba convivir con este problema. Siguió pedaleando duro, Creía que no había motivos para detenerse. Seguía compitiendo, pero las sensaciones no eran buenas. Un día, en el baño, escupió en el lavabo y de su boca salió sangre, volvió a escupir, y salió más sangre. Esa masa sanguinolenta, fue la principal advertencia de que algo no iba bien. Llamó a un médico de confianza para que fuese a su casa, pero no le habló del problema en su testículo y parte de la sangre ya no estaba en el lavabo. El médico pensó que era un problema de los senos nasales creado por la alergia al polen. Aquella noche a Lance le dolía tanto el testículo que no pudo ni sentarse. Al día siguiente, éste tenía el tamaño de una naranja. A Armstrong sólo se le ocurrió salir a entrenar. No pudo a penas sentarse en el sillín. A su vuelta, entró en razón y volvió a llamar al médico. El especialista cuando observó el tamaño del testículo no dio crédito, y mandó a Lance que se hiciera unas pruebas urgentemente. Algo no iba bien, pero no sólo en sus testículos. Las pruebas continuaron, examinaron todo el cuerpo del ciclista. El doctor Reeves tenía el diagnóstico: Cáncer testicular con una amplia metástasis en los pulmones, algo poco usual, unos 7000 casos anuales en EE.UU. A Lance Armstrong se le vino el mundo encima, tenía que decir a todo el planeta que tenía cáncer y que podía perder algo más que el deporte, podía perder la vida.

Aceptar la realidad. Lance debía olvidarse del ciclismo y luchar para vencer al cáncer. Para ello empezaría una gira visitando a los mejores especialistas y contrastando diferentes opiniones. La primera parada fue en Houston, donde le hablaron de la gravedad de su caso y de que ese era el mejor hospital para tratarlo. “Te voy a matar. Cada día que pase te mataré un poco, y luego te voy a hacer que resucites. Vamos a bombardearte con quimioterapia, una vez, y otra, y otra. Al final no podrás ni andar…” esta fue la primera advertencia en el Hospital de Houston. A pesar de ser una de las clínicas con más prestigio, Armstrong quería visitar a más especialista. El siguiente estaba en Indianápolis, donde incidieron en que las lesiones cerebrales podían complicar las cosas. La mejor opción era la cirugía. También mencionaron la posibilidad de volver a competir, algo que no había hecho nadie, a pesar de que las posibilidades de seguir con vida eran las mismas que las de tirar una moneda al aire, y elegir cara o cruz. Para salvar sus pulmones, en Indianápolis, le propusieron un tratamiento de quimioterapia basado en el platino llamado VIP, olvidando así a la bleomicina. Debía elegir entre varios hospitales, entre ellos los de Houston e Indianápolis. Finalmente se decidió por el hospital de la Universidad de Indiana, al frente el doctor Nichols. Quien ya estaba dispuesto a operar de las dos manchas en el cerebro, los cuales estaban en lugares complicados: una sobre la zona que controla la visión y la otra sobre un centro de coordinación, para luego seguir con la quimioterapia.

En Estados Unidos la sanidad es cara. Lance debía hacer cuentas, estaba dispuesto, incluso, a vender su casa.


Primera operación. Lance estuvo más de seis horas en el quirófano, para que le extirpasen las manchas del cerebro. Se examinó el tejido para ver qué tipo de cáncer era. Era tejido necrótico, es decir, las células estaban muertas. La cirugía había sido un éxito, habían eliminado las lesiones y no quedaban indicios de nuevas.


Otro aspecto importante era la relación con el mundo del ciclismo. Sus patrocinadores, Nike, Giro, Oakley y Milton-Bradley, afirmaron que no iban a dejar tirado a Lance, iban a pagar sus contratos, a pesar de no estar obligados. Noticia importante, debido que el ciclista dudaba de si iba a poder realmente hacer frente a los costes del tratamiento. El presidente de Oakley presionó al seguro de Armstrong, para que se hiciese cargo de los gastos, finalmente el seguro cubrió al ciclista.

Quimioterapia. “Era como si tuviera un río destructor cargado de contaminantes que me fuera comiendo desde dentro”, así ha expresado Armstrong lo que vivió cuando le daban quimioterapia. La cual tiene un efecto acumulativo y cada vez el paciente se suele sentir peor. Armstrong pasó por cuatro ciclos en espacio de tres meses. Vivía horas seguidas, casi todos los días, recibiendo quimioterapia. Cuando no estaban dándole quimioterapia, estaba enganchado a un suero de solución salina y un compuesto químico que protegía su sistema inmunológico. “La quimioterapia es como una muerte en vida, yaces en la cama, pierdes la noción del tiempo, amenaza con quitarte la independencia y la autodeterminación. A veces no puedes evitar las nauseas y piensas que estás a punto de desmayarte”, otra reflexión de Lance cuando estaba siendo tratado.

El tratamiento seguía su curso, le aparecieron manchas en la piel, fruto de las quemaduras que provoca la quimioterapia. Estaba en el tercer ciclo y no parecía el mismo. Vivía en un hospital, con el cuerpo encogido, y los músculos reducidos y flácidos. El pelo y las cejas le habían desaparecido. Su rostro era mortalmente pálido.

Su equipo, Cofidis de Francia, se había comprometido a respetar el contrato, Alain Bondue, director del equipo, viajó hasta Indiana para visitar a su promesa; pero al ver el aspecto moribundo de Lance decidieron renegociarlo, el contrato decía que los ciclistas debían pasar una revisión médica, obviamente Armstrong no estaba en condiciones de superar dicha prueba. Esto fue una terrible decepción para el ciclista. No era el mejor momento. Fue una traición. Al final Cofidis sólo pagó una tercera parte del contrato.

Armstrong estaba respondiendo bien al tratamiento, en su gráfico de indicadores tumorales se podía ver un claro descenso de estos. Ya sólo era cuestión de pasar a la cuarta y última fase, la más tóxica. Ahora ya podía regresar a Texas, recibir visitas, hacer un poco de ejercicio, todo ello entre ciclo y ciclo de quimioterapia. Llegó incluso a montar en bicicleta, no era lo más recomendable, recorriendo entre 50 y 80 kilómetros rodando a un ritmo muy lento, pero realizando un esfuerzo sobrehumano. Apenas disponía de glóbulos rojos y su nivel de hemoglobina era muy bajo.


La Fundación. A pesar de no estar recuperado, Lance quería ayudar a otros enfermos de cáncer, para ello empezó a pensar si era posible crear una fundación. Se reunió con amigos y el primer paso fue crear una carrera (la carrera de las Rosas) en Austin.

Después del último tratamiento de quimioterapia, debían quitarle el catéter con el que llevaba viviendo cuatro meses, por lo cual estaba adherido a la piel y fue muy complicado despegarlo. Tuvieron que arrancárselo del pecho, se oyó el desgarro, el dolor fue tremendo. Cada semana le sacaban sangre para ver la evolución. todo iba normal, los siguientes doce meses eran claves, ya que podía reaparecer la enfermedad.


miércoles, 15 de abril de 2009


LANCE ARMSTRONG
Su carrera más difícil y su victoria más increíble.

(He dividido la vida de Armstorng, desde su nacimiento hasta que vence al cancer, en tres partes con el objetivo de dar a conocer algo más que la vida de un gran deportista. Es la parte menos conocida de la vida del ciclista que más Tours ha ganado. También es una lección de esfuerzo y superación ante una enfermedad que mata a millones de personas en todo el mundo)

Parte 1
Lance Armstrong nació el 19 de septiembre de 1971. Lance nunca tuvo un auténtico padre. Jamás ha tenido una conversación con su madre acerca de este tema. El matrimonio de sus padres duró hasta que Lance cumplió dos años. Nunca más se preocupó por él. La ahora estrella del ciclismo mundial no tienen ningún interés en conocerlo. Cuando Lance nació, su madre tenía diecisiete años, mucha gente les dijeron que no llegarían lejos. Ella trabajaba en un Kentucky Fried Chicken atendiendo los pedidos, cobraba 400 dólares al mes; sólo el alquiler del piso eran 200 dólares. Linda, la madre de Lance, se casó con Terry Armstrong, cuando su hijo tenía tres años. Terry adoptó legalmente al hijo de su mujer y éste pasó a llamarse Lance Armstrong. La relación entre los dos varones fue nefasta, si algo de lo que hacía Lance no gustaba a Terry, éste reprimía al joven a base de castigos.

Lance vivió su niñez en Plano, Texas. Practicaba fútbol americano y natación, pero no era bueno en ninguno de los dos deportes. Con trece años se apuntó a una competición de triatlón para jóvenes. Y Ganó. Participó en más triatlones, y el resultado casi siempre era la victoria. Gracias a los resultados, empezó a coger afición a este tipo de modalidad deportiva. Por otra parte, el matrimonio de su madre se desintegró. A Lance nunca le gustó Terry, el hombre que le ha dado el apellido por el cual el mundo entero lo conoce.

Con quince años comenzó a competir en triatlones, ganando a deportistas más experimentados. Así llegarían sus primeros ingresos. También aprovechó para competir en carreras ciclistas, donde empezó a hacerse un nombre. Ganaba 20.000 dólares al año. Al salir de clase, corría diez kilómetros a pie y se pasaba la tarde pedaleando.

Entrenaba sin control. Estaba loco. Iba como un suicida en la bici, prueba de ellos es que pasaba los semáforos en rojo. Una vez fue atropellado por un coche, una ambulancia lo llevó al hospital donde fue atendido y a los cuatro días ya estaba en casa. Se inscribió en un triatlón, pero no estaba recuperado ni en condiciones para competir. No lo dudó. Fue al baño y con un corta uñas se quitó los puntos de los pies e hizo un agujero en la zapatilla para que no le rozará la herida. Los puntos de la cabeza los dejó porque tenía que llevar un gorro en la prueba de natación. Lo que hizo en la competición fue asombroso. ¡Finalizó tercero! A los médicos les pareció increíble. Nada parecía detenerlo.

Su primera gran carrera de ámbito internacional la corrió en Moscú, era el Campeonato Mundial Juvenil. No sabía correr, en realidad no tenía ni idea de lo que hacía. Corrió fatal, como él siempre hizo de joven. Estuvo algunas vueltas en cabeza, atacando salvajemente, hasta que se impuso la lógica y se quedó clavado. Aun así dejo buenas sensaciones.

Su vida familiar era el amor hacia a su madre, ella se volvió a casar cuando Lance tenía diecisiete años. Esta vez hubo una buena relación entre ambos varones. A veces, la gente le decía al ciclista por la calle: “Oye, me he encontrado con tu padre”. ¿A quién se referían exactamente? Linda y Lance son los Mooneyham. Si usted, estimado lector, algún día tiene la posibilidad de saludar a la estrella del Astaná, hágalo por el nombre de Lance Mooneyham, seguramente el ciclista se sorprenda y usted logre de él algo más de lo esperado inicialmente. El apellido Armstrong lo considera como algo heredado, como algo que no es suyo.

Lance continúo estudiando y compitiendo. El último año de instituto ganaba 500 dólares corriendo para Jim Hoyt, pero inesperadamente surgió un gran proyecto encabezado por Chris Carmichael para juntar a las jóvenes promesas del ciclismo estadounidense. Para este equipo escogieron a Armstrong, junto a él otros geniales ciclistas que luego llegarían a profesionales, Bobby Julich y George Hincapie.

La primera carrera internacional de esta formación fue en Japón, fue el Campeonato del Mundo Aficionado de 1990. Lance tenía dieciocho años. Chris le recomendó que se reservase en la carrera para la parte final, que rodase en la parte trasera del pelotón. Ni caso. En la segunda vuelta no aguantó más y atacó. Típico de su incontrolable carácter. A mitad de carrera estaba muerto. Aún así logró terminar undécimo. La mejor posición de un estadounidense en la historia de los mundiales.

El joven tejano debía aprender a correr y vivir fuera de casa 200 días al año, la mayoría de ellos en Europa. En la temporada de 1991 participó en la carrera italiana, Settimana Bergamasco. Luchó contra su ex equipo, el Subaru-Montgomery, el director y algunos corredores de este equipo, que le exigían que se dejase ganar. La respuesta fue la esperada: agachó la cabeza y pedaleo como si estuviese poseído. Lance arrasó en dicha prueba.

Paso a profesionales. En 1992 corrió en los Juegos Olímpicos celebrados en Barcelona. Terminó decimocuarto. Después de esto, Jim Ochowiz, director del Motorola, lo fichó. Había dado el salto a un equipo profesional. Su primera carrera, en lo más alto del ciclismo mundial, fue la Clásica de San Sebastián. Finalizó último a más de media hora, algunos se rieron de él, ¡mira ese pobre ha quedado el último! Lance sentado en una butaca en el Aeropuerto de Barajas meditaba dejar el deporte. El ciclismo profesional era más duro de los que se había imaginado. Estaba decidido a abandonar. Carmichael le convenció. Su segunda carrera fue el Gran Premio de Zúrich, donde atacó durante toda la carrera y consiguió terminar segundo. Su mentalidad cambio. Volvía a querer ser ciclista. Era un fanfarrón. No comprendía las normas no escritas del deporte europeo que chocaba irremediablemente contra la primacía del espectáculo en el deporte americano. Ganó el Tropheé Laigueglia desafiando a los italianos, principalmente a Moreno Argentín. Éste se negó a subir al podio junto a Armstrong, después de unos piques en carrera.

No resultaba fácil correr siete meses en Europa para el equipo Motorola, donde se estaban puliendo grandes ciclistas norteamericanos.

Primera participación en el Tour. Lance corrió su primer Tour con veintiún años, y ganó una etapa, era el corredor más joven el lograrlo. Pero en la duodécima etapa abandonó temblando, los Alpes le habían derrotado.

Ese mismo año en 1993, se disputaron los Mundiales en Oslo. Miguel Induráin había ganado su tercer Tour y era el máximo favorito. Linda, la madre de lance, viajo para verlo. Ese día diluviaba y Armstrong cambió de estrategia, se mentalizó para guardar fuerzas. En la penúltima vuelta lo vio claro y atacó, pero no logró despegarse del pelotón. Volvió a atacar con más fuerza. Esta vez ganó una ventaja algo mayor. La carretera estaba muy peligrosa, pero era el momento soñado, trazaba las curvas como un suicida. La ventaja era cada vez mayor; pero pensaba que había atacado demasiado pronto. No sabía lo que le quedaba. Miró al cuentakilómetros. No se lo creía. Iba a ganar. Casi un milagro. El campeón más joven de la historia. El mundo entero estaba asombrado. Nada más cruzar la línea de meta fue a abrazar a la persona que tanto luchó por sacarlo hacia adelante, su madre.

Lance era una joya que había que pulir. Empezó a visitar laboratorios y centros de entrenamiento con el objetivo de aumentar su eficiencia en la bici.

En 1994 quedó segundo en la Lieja-Bastogne-Lieja, segundo en la Clásica de San Sebastián y también segundo en el Tour du Pont. Se le exigió prepararse para el Tour. Ser un ciclista de grandes vueltas, no sólo destinado a ganar etapas o clásicas.

1995 era el año en que debía terminar su primer Tour de Francia. Ese año fue el de la muerte de Fabio Casartelli, campeón olímpico en Barcelona, que se cayó en un descenso en el Tour, se golpeó la cabeza contra un bordillo, y se fracturó el cráneo y el cuello. Fabio había muerto en la carrera más importante del mundo. Era compañero de Lance en el Motorola. La esposa de Casartelli pidió al equipo que continuase en la carrera. La siguiente etapa fue neutralizada y los ciclistas del Motorola entraron los primeros a meta. Pasado esto, se volvió a la carrera con una nueva etapa. Los compañeros de Fabio querían rendirle un homenaje ganando una etapa. Cómo no, Armstrong no esperó a un terreno propicio, no lo pensó y atacó a falta de cuarenta kilómetros para la meta. Llegó a tener un minuto de ventaja. Nadie reaccionó. En la meta, Lance pudo dedicárselo a su amigo Fabio, a la mujer de éste, al hijo de ambos e incluso a Italia que estaba de duelo.

Armstrong finalizó por primera vez un Tour en 1995, el quinto consecutivo que ganaba Induráin, había cumplido su objetivo.

martes, 7 de abril de 2009

Button vuelve a ganar y Alonso no puntúa en el diluvio de Malasia

La carrera se suspendió a falta de 24 vueltas. Al no completarse el 75% de la misma, los pilotos puntuarán sólo la mitad. De tal modo, Button sólo sumará 5 puntos a su casillero. Alonso, undécimo, no puntuó al equivocarse en la elección de neumáticos.

Ángel Moreno


El piloto británico Jensson Button, volvió a ganar en su segunda carrera con la nueva escudería Brawn GP, que tras Australia y Malasia, se ha confirmado como seria candidata al título mundial de pilotos y, sobre todo, de constructores.

Alonso no pudo pasar del undécimo puesto, a pesar de que el asturiano hizo una salida espectacular, pasando del noveno puesto al tercero. Pero el bólido del español, muy cargado de combustible, no pudo evitar las envestidas de Button, Raikkonen y Barrichello. A pesar de la considerable diferencia de rendimiento, Alonso aguantó varias vueltas con sus perseguidores detrás. Por otro lado, el BMW de Nico Rosberg se situaba en cabeza tras la mala salida de los Brawn GP.

Con la llegada de la lluvia, Alonso fue el primero en salirse de pista, al que siguieron varios pilotos que tuvieron que entrar a cambiar los neumáticos a los de agua. Las posiciones se fueron definiendo por los neumáticos que eligieron cada piloto, depende de si escogían extremos o intermedios, los tiempos variaban incluso en varios segundos.

Llegado el momento del diluvio universal, los comisarios decidieron suspender la carrera tras tener a los pilotos una hora esperando una decisión. Finalmente, la abundante lluvia, un circuito inundado y la poca luminosidad, hizo que los comisarios decidieran suspender la competición con menos del 75% de la carrera completada. De este modo, y según la legislación de la FIA, los ocho primeros clasificados obtuvieron la mitad de puntos.


Puntuación Gran Premio de Malasia



Button Brawn Gp - 5 puntos
Heidfeld BMW - 4 puntos
Glock Toyota - 3 puntos
Trulli Toyota - 2.5 puntos
Barrichello Brawn GP - 2 puntos
Webber Red Bull - 1.5 puntos
Hamilton Mc-Laren - 1 punto
Rosberg Williams - 0.5 puntos



Clasificación completa


Button Brawn GP 1:10:59.092
Heidfeld BMW Sauber a 22.700
Glock Toyota a 23.500
Trulli Toyota a 46.100
Barrichello Brawn GP a 47.300
Webber Red Bull a 52.300
Hamilton McLaren a 1:00.700
Rosberg Williams a 1:11.500
Massa Ferrari a 1:16.900
10º Bourdais Toro Rosso a 1:42.100
11º Alonso Renault a 1:49.300
12º Nakajima Williams a 1:57.000
13º Piquet Renault a 1:57.500
14º Raikkonen Ferrari a 2:23.100
15º Vettel Red Bull a 1 vt.
16º Buemi Toro Rosso a 1 vt.
17º Sutil Force India F1 a 1 vt.
18º Fisichella Force India F1 a 2 vt.

domingo, 5 de abril de 2009

Entrevista a Jorge Valdano. Real Madrid.

“Con Florentino Pérez las expectativas
creadas acabaron devorándonos”


“Al principio fue el balón”. La sección semanal que escribe en el diario Marca define perfectamente su vida. Jorge Alberto Valdano (Las Parejas, Argentina, 1955) embelesa con su acento argentino en un intento de llenar de poesía el juego más rudimentario del mundo. De su vida se podría hacer una película. Un día le contó a su madre que quería ser futbolista. No paró hasta proclamarse campeón del mundo en México 86. Acabada su carrera y superada una grave hepatitis decidió que quería ser entrenador. En esta corta etapa, ganó la liga en el banquillo madridista, le endosó un histórico 5-0 al Barça y le dio la alternativa aun tal Raúl González Blanco. El banquillo le consumía demasiado y su siguiente aventura fue como Director Deportivo con Florentino Pérez. Fue campeón de Europa. Es uno de los periodistas más valorados del país, sus libros son alabados por la crítica y por si fuera poco su última aventura, la empresa “Make a Team”, triunfa en el mundo empresarial. La película podría llamarse perfectamente “Éxito”. Su próximo destino dicen que podría ser el Real Madrid de la mano de Florentino Pérez de nuevo. Valdano no olvida que lo más importante es el balón. Al principio y al final, lo importante es el balón.


El fútbol marca su vida. Jugador, entrenador, director deportivo… ¿En qué papel ha disfrutado más?
El que más me ha recompensado es el de jugador. Ahí empezó todo. En realidad fue la pasión por la pelota la que me fue llevando por distintos caminos, a conocer el mundo y la gente del ambiente futbolístico. Todo empezó corriendo detrás de una pelota, que es la pasión fundante de mi vida

Tras colgar las botas decidió probar como entrenador, ¿por qué?
Nunca tuve proyectos definidos de antemano, porque siempre he tenido el tiempo ocupado. Al día siguiente de dejar el futbol ya estaba escribiendo en el País y trabajando en la cadena Ser y Canal Plus. Para entretenerme hice cursos de entrenador y en un momento dado me llegó oferta del Tenerife. Me gustó el reto y acepté. La de entrenar fue una experiencia muy agradable y extrema. Lo considero una de las etapas más valiosas de mi vida.

Y para completar el círculo, años después probó como director deportivo de la mano de Florentino Pérez.
De aquella época guardo un gran recuerdo. Los procesos de negociación para fichar a los mejores jugadores fueron como un master en negociación, una lección práctica de cómo negociar, especialmente en los casos de Zidane y Ronaldo. Con Florentino Pérez se creó algo nuevo, aunque quizás fuimos demasiado rápidos hacia el futuro. Su gestión quedó reflejada en la realidad económica del Madrid, que Florentino invirtió. De deber 500 millones pasamos a no deber nada. En lo deportivo se ganaron 7 títulos en los primeros 3 años. Quizás creamos unas expectativas demasiado grandes y estas expectativas nos terminaron devorando.

Vayamos a la actualidad. A un año del mundial, ¿ve a España capacitada para ser campeona?
A día de hoy no hay nadie que juegue mejor que España. Tiene muchos recursos. Después de los partidos contra Turquía mucha gente se ha desilusionado. Yo creo qua ha demostrado que es capaz de competir al máximo nivel con bajos recursos. Sin Villa, sin Iniesta, con jugadores por debajo de su nivel habitual y sin embargo siendo protagonista. En Turquía, yendo por detrás en el marcador y condicionado con un ambiente impresionante, llegar al empate y buscar el segundo gol demuestra hasta qué punto este grupo ha elevado su autoestima. España es una de las grandes favoritas y además le vendría muy bien al fútbol que España fuera campeona del mundo.

¿Y qué me dice de su Argentina? ¿Qué ocurrió en Bolivia?
Que no se supo adaptar a la altura.

¿Pero vale la altura como única excusa?
La altura es un martirio. Para jugar en altura hay q tener un refugio colectivo y eso quedó desnudado en Argentina. Al equipo le cuesta tener la pelota, hacerse con el control de la situación y el cansancio terminó por agrietar totalmente a la selección y le quitó protagonismo a jugadores que siempre lo tienen. Nunca había visto a Messi no tocar una pelota en 45 minutos como ocurrió en la segunda parte. La derrota supone una frustración grande, un revés importante que va a dar para reflexionar sobre el futuro de la selección. Argentina tiene jugadores del primer nivel, eso nadie lo duda, pero necesita un proyecto en el que apoyarse

¿Tiene Maradona crédito indefinido como seleccionador de la albiceleste?
Tiene crédito indefinido como lo que fue: un dios del futbol sobre todo para los argentinos. Pero en calidad de entrenador, nadie tiene un crédito indefinido. Es un medio demasiado despiadado como para compadecerse de nadie. Ojalá le vaya bien y dure toda la vida pero es un medio muy agresivo

Y más aún en un país donde el fútbol significa tanto. ¿Qué es más duro para un argentino: tener un accidente de helicóptero o fallar un gol a puerta vacía en las semifinales de un mundial?
(Risas). Desde todo punto de vista caerse de un helicóptero. Lo otro se puede remediar en la final, lo del helicóptero no tiene salvación posible.

España se proclama campeona de Europa con una apuesta atractiva. El Barça con un modelo similar es el equipo de moda. ¿Es optimista con la tendencia al buen trato del balón que hay en el fútbol actual?
Me pasa como a cualquier aficionado, unas semanas soy optimista, luego pesimista, vuelvo a ser optimista… Digamos que en función de lo último que veo aumenta o mengua mi optimismo. El enfrentamiento entre las distintas formas de ver el fútbol durará por los siglos de los siglos. Desde el año 60 cuando el Inter empezó a especular y a hacer antifútbol y lo siguió Estudiantes de la Plata en Argentina, siempre ha existido este debate. Y siempre los que defendemos el buen futbol tendremos argumentos de peso para creer que lo nuestro es lo mejor al igual que le ocurrirá a los que defienden la postura contraria.

Le proponemos un juego. Defina en pocas palabras los siguientes nombres. Responda lo primero que se la pase por la cabeza.
Messi.
El más grande hoy.

Cristiano Ronaldo.
El segundo más grande hoy.

Xavi.
Un maestro

Iniesta.
Tiene un mapa de fútbol en la cabeza. Allí donde le pongas da una cátedra de cómo se juega en ese lugar

Raúl.
La competitividad. El crack mental.

Del Bosque.
Un entrenador tranquilo, relajado. Es capaz de proyectar su tranquilidad al grupo.

Benítez.
El cálculo

Juande Ramos.
La actualidad

Pellegrini.
Un entrenador que ha hecho un gran trabajo en el Villarreal. Un club que ha hecho bien las cosas de arriba hacia abajo, es un ejemplo a seguir. Pellegrini es uno de los eslabones más importantes en este éxito.

¿Con nivel como para entrenar el Madrid?
Eso hay que demostrarlo.

miércoles, 1 de abril de 2009

CAMINO DE SUDÀFRICA

EL GOL DE PIQUÈ CONTRA TURQUIA DEJA A ESPAÑA EN UNA POSICIÒN INMEJORABLE PARA CONSEGUIR LA CLASIFICACIÒN. PORTUGAL DESPUÈS DE EMPATAR ANTE SUECIA SE METE EN PROBLEMAS. BRASIL EMPATÒ EN ECUADOR Y ARGENTINA GOLEÒ.


La victoria ante Turquía no solo supuso encadenar diez triunfos consecutivos sino que además le hizo dar a España un paso de gigante de cara a conseguir la clasificación para el mundial. España, tras cinco partidos, lidera su grupo con seis puntos de ventaja sobre Bosnia, ahora segunda tras ganar en Bélgica, y siete sobre Turquía. Si la selección no pierde hoy contra los turcos igualará su mejor racha de la historia con 31 partidos invicta.

En el grupo 1 Portugal no paso del empate en casa ante suecia y ocupa ahora mismo la cuarta posición de su grupo, se encuentra a cuatro puntos de Dinamarca y Hungría, con los mismos puntos que los lusos se encuentra Albania. La selección de Cristiano Ronaldo ya no depende de si misma para ser primera de grupo.

El grupo 2 es el grupo mas apretado de todos y hasta cuatro equipos tienen serias opciones de quedar primero. Con diez puntos se encuentran Grecia y Suiza, Israel tiene nueve y Letonia, con siete, si gana hoy se meterá en la lucha.

El grupo 3 lo lidera Irlanda del Norte aunque tiene un partido más que la República Checa y dos mas que Eslovaquia. De ganar, ambos equipo superarían a los irlandeses.

En el grupo 4 la gran favorita ,Alemania, le saca cuatro puntos a Rusia aunque con un partido más. Finlandia y Gales apenas tienen opciones.

En el grupo 6 marcha muy destacada Inglaterra con respecto a Ucrania y Croacia, es la única selección junto con España y Holanda que lo ha ganado todo.

Francia deberá ganar esta noche si no quiere descolgarse en el grupo 7 de Serbia que con un partido mas le saca 5 puntos. Segunda en este grupo es Lituania a 3 puntos de los Serbios.

Italia e irlanda marchan lideres del grupo 8 con mucha ventaja respecto al resto, los Italianos tienen 13 puntos y los Irlandeses 11.

Holanda lidera el grupo 9 con 8 puntos de ventaja sobre el segundo que es Islandia, los holandeses son el equipo que, a día de hoy, más fácil lo tiene para acudir al mundial.

En el grupo sudamericano destacar la goleada de argentina sobre Venezuela, esto hace que los Argentinos se coloquen segundos del grupo tras Paraguay. Los otros dos puestos que dan acceso al mundial los ocupan Chile y Brasil. Los brasileños empataron en Ecuador en un muy mal partido y los Chilenos ganaron en Perú.

LA ESPERADA ASAMBLEA

Boluda:”hemos ganado todos los madridistas”.








Ayer domingo en la asamblea del Real Madrid se ratificó a Vicente Boluda y se cambió el voto por correo. Se usó un nuevo sistema de votación electrónica y todos salieron contentos del acto.

Dos puntos clave se sacaron ayer adelante en la asamblea extraordinaria del Real Madrid. El primero, la ratificación de Vicente boluda como presidente del club hasta final de temporada. En la votación boluda recibió 943 votos a favor y 248 en contra, habiendo 26 abstenciones.

El segundo, el cambio del voto por correo. A partir de ahora se votará como en las elecciones generales, con el mismo sistema, habiéndose llegado a un acuerdo con correos para ello.

También se anularon todos los acuerdos alcanzados en la anterior asamblea celebrada el 7 de diciembre con más de 1000 votos a favor.

Boluda aguantó la intervención de unos 40 socios y les respondió uno a uno a todas sus cuestiones, criticas y propuestas, siendo el principal debate y la principal preocupación el día a asignar para las elecciones.

El presidente dejó caer que las elecciones podrían ser el 7 o 14 de junio, aunque gran parte de los socios presentes quieren adelantarlas a un día de partido, siendo el 24 de mayo la fecha propuesta.

Fue una asamblea limpia y digna de un club como el real Madrid, no hubo ni rastro de pucherazos, ni ultra sur, ni gente colándose, ni insultos y se dejó hablar sin cortarle el micrófono a todo socio que quiso hacerlo. Por todo esto ganaron todos los madridistas como bien dijo Boluda al finalizar la asamblea.