domingo, 4 de enero de 2009

Crónica Valencia-Atlético de Madrid

Álvaro Fernández

SILVA DESTROZA AL ATLÉTICO

Tres goles de la conexión Silva-Villa – 2 penaltis absurdos – el Atlético jugó uno de sus peores partidos de la temporada

En un Mestalla lejos del lleno se presentaban dos equipos dispuestos a luchar por ganar todas las competiciones en las que siguen vivos. Dos conjuntos con trayectorias diferentes: el Valencia empezó la temporada intratable, líder y arrasando en casa donde era invencible; el Atlético comenzó la temporada goleando, con un gran juego, luego sufrió unos resultados negativos, para volver a cosechar 4 victorias consecutivas en Liga. Hasta ayer, que llevaba 15 partidos oficiales invicto, pero con el peso de sólo haber ganado una de sus últimas 10 visitas a Mestalla
La primera media hora del partido sobró, dos equipos que se analizaban. Muchas veces sucede en el fútbol moderno que los dos rivales salen al campo con miedo, a esperar las decisiones del rival, con la intención de defender su portería y olvidando que si no logras un gol es imposible ganar; como máximo te quedarías con el punto que te da la Liga antes de empezar cada encuentro.
Ni el duelo 4x4 nos libró del aburrimiento inicial, lo del 4x4 no está relacionado con el motor, sino con los equipos que juegan con dos puntas y dos extremos, en este caso se cumplía a la perfección. El Valencia con Mata y Joaquín en las bandas y como depredadores del área, Silva y Villa. Un cuarteto español, todos internacionales. Los de la capital jugaron con Simao y Luis García por los laterales, y arriba Agüero y Forlán. Sólo ésto merecía pagar la entrada o aguantar al locutor de La Sexta decir hasta la saciedad que van a emitir El Mentalista.
Minuto 29, el árbitro no ve un claro penalti de Perea a Villa, lo compensa acto seguido al pitar un dudoso penalti de Raúl García a Baraja. El Guaje Villa sube el primer gol al marcador, por fin el gol deseado por todos, el que va a abrir las mentes de los cerrajeros del fútbol, el que obliga al derrotado a atacar, el que aviva los duelos y despierta la ilusión en la grada. El Valencia dominó en el primer tiempo. Los García del Atlético no supieron aprovechar su oportunidad como titulares, en una de tantas rotaciones polémicas de Aguirre. Los Ches descargaban por la derecha donde Joaquín con su regate de bailarín y su danza de puntillas, marea a su pareja de baile hasta dejarla exhausta, esta vez fue Pernía quien le sufrió, a lo que se suma la extraña manía del lateral rojiblanco de meter la pierna cuando le regatean y que sea lo que el azar deseé. Otra vez por la derecha velencianista, esta vez fue Miguel el que se la cede a Silva, y éste como si estuviese en una pachanga de entrenamiento, toca el balón a un lado y Leo Franco a recogerlo del fondo del abismo, 2-0. Justo antes del descanso, llegó lo absurdo, un innecesario penalti de Baraja a Agüero, que Forlán transforma en el primer gol para los del Manzanares. 2-1, un cuarto de hora a la caseta y todo por decidir.

La segunda parte empezó como la primera, con dudas y desgana. Kun inactivo, Villa y Forlan no tuvieron su mejor noche, a pesar de sus goles. Los laterales visitantes no pasaron del medio de campo, mientras el valencianista Miguel era un tren que circulaba por la vía de su banda dejando regalos navideños. Los de Aguirre nunca dieron equilibrio al centro del campo y su desdibujado posicionamiento sangraba cuando Raúl García tenía que caer a la banda para curar la hemorragia que habían causado Miguel y Joaquín. En el minuto 68, otra vez por la derecha, Joaquín a Silva que con un disparo desde fuera del Área consigue un golazo. Vaya partido del canario, que volvía de la lesión, dos goles y una defensa desesperada. 3-1 y el Atlético a pensar en el Barça, todos menos Aguirre que dejó a Maxi y Maniche sin jugar, pero que con 3-1 es incapaz de realizar alguno de los 2 cambios que le quedaban para dar descanso así a sus jugadores con más minutos jugados y aprovechar el momento para ver a jugadores que tienen pocas oportunidades. Emery retiró a Mata y Silva, antes a Baraja.
Los últimos 20 minutos sirvieron para que Maduro se reivindicase con un acertado marcaje sobre Agüero, y que Renan demostrase que es capaz de todo, al más puro estilo de Curro Romero, el cuestionado portero valencianista que a veces tiene acciones desafortunadas y cuestan caras a su equipo, se destapó con dos buenas paradas: una a tiro lejano de Kun, y la última sacando un balón que iba raso y fuerte a disparo de falta de Pernía. Incluso con ésto, a veces, da la sensación de que ni Leo Franco ni Renan son porteros de garantías para dos equipos que aspiran a jugar todos los años la Champions.

Victoria merecida del Valencia que apostó por ella y comienza el año como es deseado por todos: ganando. El martes, Atlético-Barça en Copa, los dos equipos más goleadores se enfrentan en un partido que siempre ha generado goles y espectáculo. El 6-1 del Nou Camp en Liga sigue fresco, por el Manzanares fluye agua de venganza.

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