De la libertad del césped a la lucha en los despachos
“Es a la única persona a la que le dejaría las llaves de la caja fuerte del Atletico de Madrid”. Así analizó Miguel Ángel Gil el fichaje de Miguel Ángel Ruiz por el Valencia hace 2 años. En un negocio tan necesitado de honradez como el fútbol, que ensalcen a alguien con esta virtud es noticia. A sus 54 años Ruiz puede presumir de haber tocado casi todos los palos de deporte rey. “Me siento un privilegiado” afirma repasando su trayectoria. Futbolista, director deportivo, profesor en la Federación Española de Fútbol y en los últimos tiempos colaborador en Telemadrid. Miguel Ángel Ruiz habla pausado, con la calma que da el trabajo bien hecho durante muchos años. Trabajar en tantos sitios está al alcance de pocos, dejar un buen recuerdo está al alcance de casi ninguno.
A pesar de tan inmenso curriculum, Ruiz tiene claro dónde ha disfrutado más: sobre el césped. “Sin duda el puesto más agradecido en el mundo del fútbol es el de jugador. Repartes la responsabilidad entre más gente, no tienes la presión de las labores directivas”. Su carrera deportiva no es la de un cualquiera. Más de 10 años en primera división entre el Atlético de Madrid y Málaga, una Copa del Rey y una Supercopa como títulos, internacional con España… Una amplia trayectoria marcada por un nombre: Luis Aragonés. “Él es el entrenador con mayúsculas. Me enseñó el amor por este trabajo, la dignificación del fútbol, la capacidad de sacrificio… Me he alegrado muchísimo de su triunfo en la Eurocopa, después de todas las críticas que soportó, le machacaron”. Lo dice con tal firmeza que suena a reivindicación. Con un maestro así es difícil que Ruiz no se decantara por ser entrenador. “Siempre he tenido claro que no quería ser entrenador. Mientras mis compañeros de equipo se sacaban el título de entrenador yo estudiaba la carrera de empresariales”.
Descartada la opción de ser entrenador, Ruiz apuntó a la dirección deportiva como objetivo, un cargo que los aficionados no conocen en profundidad. “La dirección deportiva no es solo fichar, también implica la organización y planificación general del club”. El equipo de sus amores, el Atleti, fue su primera casa como directivo. Allí fue uno de los causantes del mayor éxito en la historia reciente del club, el doblete de la temporada 95-96. “He trabajado con muchos entrenadores, como Sacchi, una persona y entrenador espectacular, pero las mayores alegrías me las lleve con Radomir Antic, en aquel año histórico”.
Fichajes que marcan
Muchos aficionados colchoneros señalan a Miguel Ángel Ruiz como la persona que trajo de Yugoslavia a un centrocampista desconocido que en su primera rueda prensa se presentó con las palabras “hola buenas tardes, me llamo Milinko Pantic”. Ruiz, sin embargo, hace gala de su humildad y apunta a otra persona como el instigador de la operación. “Radomir Antic nos propuso a Pantic, la dirección deportiva analizó al jugador y supimos que nos podría aportar lo que nos decía el entrenador. Antic confiaba en él y nosotros tomamos la decisión de ficharlo, pero el mérito es de Radomir”.
Muchos aficionados colchoneros señalan a Miguel Ángel Ruiz como la persona que trajo de Yugoslavia a un centrocampista desconocido que en su primera rueda prensa se presentó con las palabras “hola buenas tardes, me llamo Milinko Pantic”. Ruiz, sin embargo, hace gala de su humildad y apunta a otra persona como el instigador de la operación. “Radomir Antic nos propuso a Pantic, la dirección deportiva analizó al jugador y supimos que nos podría aportar lo que nos decía el entrenador. Antic confiaba en él y nosotros tomamos la decisión de ficharlo, pero el mérito es de Radomir”.
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Fueron años de luces y sombras. El doblete por un lado, el descenso por otro. Temporadas de muchas incorporaciones, con algunos nombres por encima del resto. “Del fichaje del que me siento más orgullosos fue del de Baraja. El “Pipo” lleva triunfando mucho tiempo y ha sido santo y seña de la selección española. Recuerdo que le fichamos para el filial con una lesión muy grande, apostamos por él”. Otros jugadores históricos también dejaron huella en Ruiz. Siempre tendré un gran recuerdo del “Cholo” Simeone, aunque estuviera poco tiempo, tenía un gran carisma. También a Hasselbaink le tengo mucho cariño, aunque viniera el año del descenso”.
En estos años de éxito como director deportivo se volvió a ver las caras con un viejo conocido: Jesús Gil. “La primera época en la que le conocí, cuando yo era jugador, era arrebatador, irresistible, demasiado atropellado. Creo que se equivocó en sus planteamientos, era una energía que no se podía parar. En la etapa de director deportivo, él ya estaba más dedicado a la política y delegaba el día a día del club en Miguel Ángel Gil. Siempre estaba con los que estaban con él, ante los medios daba una imagen diferente a la que transmitía cuando estabas con él”.
Tras los éxitos acumulados en el Atlético se cumplió un ciclo y Ruiz dejó el club en el año 2000. Después de un breve periplo en el Tenerife, encontró un nuevo despacho a orillas del Turia. El Valencia acababa de destituir a Carboni, a quien Miguel Ángel Ruiz había dado clase en la Federación, y lo elegía a él como director del barco valencianista. Un barco que en los últimos tiempos está expuesto a demasiadas tormentas. “El Valencia vive en una situación convulsa siempre. Existen demasiadas luchas políticas, fuerzas ocultas de poder que influyen mucho en el desarrollo del equipo”. La temporada fue difícil tanto en el plano institucional como en el deportivo. Quique Sánchez Flores fue destituido en las primeras jornadas y la llegada de Koeman, lejos de apagar el fuego, avivó la llama. El conjunto che salvó la temporada con el título de copa. “A pesar de la difícil situación vivida ha sido una experiencia enriquecedora y me he venido con un título que es uno más en el currículum”.
Sufre con su Atleti
Las funciones directivas agotan. Se le nota en el gesto cuando nos describe los años difíciles en el Valencia. Quizás por eso Ruiz ha preferido mantener cierta distancia con el fútbol, pero nunca muy lejano a un mundo que le ha dado tanto. En la actualidad colabora con Telemadrid donde analiza, no sin cierta preocupación, las evoluciones de su Atleti del alma. “los fichajes de este verano crearon buenas expectativas, sobre todo en defensa, pero los resultados no han sido los esperados, aunque es cierto a los fichajes hay que darles tiempo”. El público es soberano y parece señalar a Aguirre cómo el culpable de la marcha del equipo, sin embargo Ruiz rompe una lanza en su favor: “Sería un error desprenderse del entrenador a estas alturas”.
Las funciones directivas agotan. Se le nota en el gesto cuando nos describe los años difíciles en el Valencia. Quizás por eso Ruiz ha preferido mantener cierta distancia con el fútbol, pero nunca muy lejano a un mundo que le ha dado tanto. En la actualidad colabora con Telemadrid donde analiza, no sin cierta preocupación, las evoluciones de su Atleti del alma. “los fichajes de este verano crearon buenas expectativas, sobre todo en defensa, pero los resultados no han sido los esperados, aunque es cierto a los fichajes hay que darles tiempo”. El público es soberano y parece señalar a Aguirre cómo el culpable de la marcha del equipo, sin embargo Ruiz rompe una lanza en su favor: “Sería un error desprenderse del entrenador a estas alturas”.
Si él siguiera como director deportivo colchonero tendría claros los puestos a reforzar la temporada que viene. “El equipo necesita laterales, para tener al menos 2 jugadores de nivel por puesto, un buen organizador y un jugador de banda específico”. Sobre la portería tiene dudas. “Quiero ver al joven De Gea en el primer equipo, tiene un porvenir tremendo. Podríamos aguantar un año más con Leo Franco y Coupet y luego, dependiendo del rendimiento que pueda dar De Gea, plantear un fichaje definitivo”. Una cosa sí tiene clara, el Kun debe seguir muchos años. “Lo que debe hacer el Atleti es dar golpe de efecto y potenciar jugadores alrededor de Agüero, tiene que traer jugadores de altísimo nivel”.
Ruiz se muestra melancólico cuando recuerda lo poco que le queda al Calderón. El tiempo justo. Rápidamente, su alter ego empresarial toma la palabra y alaba los beneficios del cambio de estadio. “El cambio es una necesidad. También fue un trauma irse de la antigua sede del Metropolitano, pero los aficionados se acostumbrarán cuando noten la mejora en las instalaciones”.
Así es Miguel Ángel Ruiz. Un enamorado del fútbol, casado con una pareja difícil: el sufridor Atlético. Este año con la motivación de la Champions los atléticos como Ruiz están expectantes, “tengo buenas sensaciones contra el Oporto y luego veremos qué pasa”. Veremos qué pasa, sin prisa pero sin pausa, como ha ocurrido a lo largo de su vida. Con que al Atlético le vaya la mitad de bien que a Miguel Ángel Ruiz los colchoneros estarán de enhorabuena.
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