martes, 6 de enero de 2009

Flash y unos amigos

Final de los Juegos Olímpicos de Pekín. La superpotencia USA Basketball se enfrenta en la final a una selección española que ya había sido humillada en la 1ª fase. Los americanos confían en que sus dos superhéroes del balón, Lebron James y Kobe Bryant, vuelvan a demostrar su talento sobre el parqué y devuelvan el orgullo perdido al pueblo americano. Como Batman y Supermán las dos mega-estrellas se preparan para aniquilar las esperanzas hispanas casi sin inmutarse. Sin embargo algo falla. La final no resulta el paseo que se presumía y los NBA tienen que pedir los servicios de su tercera fuerza. Se trata de Dwyane Wade, apodado “Flash” por la velocidad en sus movimientos. El eléctrico escolta de Miami acaba como máximo anotador del partido (27 puntos) y como el superhéroe en la sombra al que hay que pedir ayuda en los momentos claves.

La historia de "Flash" tiene su miga. Encumbrado en la temporada 2005-06 como MVP de las finales, llevó a los Miami Heat al primer y único título de su historia. En una ciudad de tradición futbolística -los Miami Dolphins aglutinan miles de fans y su idolatrada estrella Dan Marino incluso debutó en la gran pantalla-,Wade consiguió que los aficionados se fijaran en el hermano pobre de la ciudad. Flash tenía a su lado un equipo compacto pero no brillante. Un O’Neal en decadencia hacía sus últimas brillantes demostraciones en la zona, Posey y Haslem añadían trabajo, "Chocolate Blanco" Williams una correcta dirección de juego, pero poco más. Miami conquistó el anillo de la mano de Wade y a partir de ahí comenzó la cuesta abajo. Sendas lesiones del jugador franquicia, en su hombro y rodilla, significaron el declive de los Heat. La reconstrucción de la franquicia fue polémica e ineficaz, hasta tocar fondo la temporada pasada con tan solo 15 victorias, peor marca de la liga. Los aficionados tampoco encontraron consuelo en los Dolphins que también cerraron la clasificación de la NFL con una victoria en 16 partidos.

Este año las cosas no pintaban mucho mejor para los Heat. Sólo un pequeño rayo de esperanza surgió en el cielo de Miami: Michael Beasley, segunda elección del Draft del año pasado. Sin embargo, el joven talento no ha terminado de cuajar. Junto a “Flash” en el quinteto inicial de los Heat se mueven jugadores de clase media-baja en la liga, jornaleros eficientes pero carentes de magia. A un cada vez más intrascendente Marion le acompañan Chalmers, Haslem y Anthony, jugadores a los que les costaría mucho trabajo ser titulares en el resto de equipos. Sin embargo, tras una treintena de partidos, los Heat suman más del 50% de victorias (17-14) convirtiéndose en una de las gratas sorpresas del año. La causa de esta resurrección tiene nombre y apellidos: Dwyane Wade.

En la carrera por el MVP de la temporada, los puristas de la NBA se dividen en 2 corrientes: los que defienden a LeBron James como el mejor jugador actual y los que proclaman el reinado de Bryant. Los primeros argumentan que LeBron hace crecer a un equipo de menor nivel que el de Kobe, que los porcentajes de tiro de “The King” están por encima del 50%, que mejora en números a su contrincante… Los aficionados de Kobe se remiten a los anillos ganados por Bryant, a lo conseguido hasta el momento en la liga y a las condiciones físicas inferiores que las de LeBron lo cual le da un plus de talento. Pero en los últimos días se puede palpar una tercera corriente entre los expertos. ¿Qué pasa con Wade? ¿No es merecedor también del galardón? ¿Acaso "Flash" tiene algo que envidiar al resto de superhéroes?

Wade encabeza la lista de máximos anotadores de la liga (28,8 puntos por partido) por encima de James y Bryant; su efecto en el juego de su equipo es más notable que el de ellos dos; su rendimiento en los momentos decisivos se multiplica… argumentos más que suficientes para optar al título de jugador más valioso. "Flash" siempre vivió a la sombra de otros superhéroes como Supermán o Batman, pero su labor para sus ciudadanos es al menos tan importante como la suya. Wade observa, toma nota y sin apenas llamar la atención actúa. Sus opciones al MVP dependerán en gran medida de lo que haga su equipo. Una franquicia a la que algunos ya han empezado a llamar “Wade y unos amigos”.

1 comentario:

Miguel Colás dijo...

Muy bueno Nacho....

por cierto, mi voto para MVP es ahora y siempre (desde que ya no está Air Jordan) para Kobe Bryant, como bien dices soy de esa corriente que dice que el físico de LeBron juega en su favor.